

En productos de panadería, ensaladas, pastas, salsas, aderezos y vegetales, o utilizarlas como recubrimiento en diferentes carnes, las semillas de girasol añaden proteínas y muchos nutrientes importantes a la comida, dándoles un sabor suave, e incrementando la vista del platillo. De hecho, su pequeño tamaño y textura crujiente las hace idóneas para añadirse a todos estos platillos.
Pueden utilizarse en lugar de otros frutos secos, a menudo de forma más económica.
Sus aplicaciones son infinitas, solo se necesita creatividad.